Pues sí, resulta que alguien con avanzados conocimientos informáticos (o no tantos) accedió a una de las torres que sirven para controlar el préstamos de bicicletas en la ciudad española de Zamora **y puso a reproducir en su pantalla una película porno**.

Al parecer la peli se veía estupendamente bien aunque el audio era deficiente. Estuvo más de una hora proyectándose en la pantalla mientras vecinos y varios policías municipales asistían atónitos al espectáculo. Al final, ante la imposibilidad de parar la película, la policía municipal decidió optar por una solución rústica: **colocar unos folios pegados con celofán sobre la pantalla**.

Si dejamos de lado lo gracioso de este caso en particular, nuevamente queda patente la falta de seguridad en diferentes instalaciones e infraestructuras públicas.

Vía: [El Mundo](http://www.elmundo.es/elmundo/2009/05/29/castillayleon/1243585814.html)