pablo-soto.jpg

De Pablo Soto ya hemos escrito antes, hace casi un año contándoles de la demanda que Promusicae le ha puesto por 13 millones de euros. Esta demanda llega a un juicio que empieza mañana y podría convertirse en un parteaguas, en un antes y después del aspecto legal con relación a las descargas en Internet en España, y por supuesto, un ejemplo para todo el mundo.

Promusicae le reclama esa altísima cantidad de dinero haciendo un supuesto cálculo de lo que usuarios han descargado usando la herramientas que Pablo Soto ha creado. El debate se centrará en si se le puede hacer responsable al creador de una tecnología por el uso que los usuarios le dan. La respuesta es obvia, no, pero la industria musical quiere hacer crear justo lo contrario, básicamente porque le conviene.

Durante varios años las SGAEs del mundo han hecho demandas a las personas comunes que descargan MP3 de sus bandas favoritas, metiéndoles demandas como si fueran estafadores o siguiéndoles juicios como si fueran ladrones. No resultó. También hay una fuerte lucha por intentar implantar leyes que lo criminalicen, en la mayoría de los casos tampoco ha funcionado; ahora lo que están haciendo es irse en contra de las personas que crean una tecnología y culparles de todo lo que se ha hecho con ella.

Las discográficas destruyen todo lo que no pueden controlar

Frase dicha por el mismo Pablo Soto que creo que resume perfectamente el modus operandi de las discográficas en todo el mundo. Otra vez se pondrá a prueba el sentido común del sistema legal español, esperemos lo mantengan.

También es una pena que una persona tan inteligente y tan brillante como Pablo Soto sea perseguido legalmente por intereses comerciales de empresas que no supieron adaptarse, mantener innovaciones, en vez de eso optaron por golpear y lastimar a quienes sí lo hacen.