Cierto es que tanto en blogging como en periodismo se pueden criticar cosas, es habitual ver tirarse piedras de un bando a otro, en muchas ocasiones por pura ignorancia y desconocimiento: el bloguero no es periodista y por lo tanto ignora aspectos fundamentales de la profesión periodística y a la inversa exactamente igual, con el aliciente “contraproducente” de ser esta última actividad algo “moderno y revolucionario” y ya se sabe, lo nuevo crea reticencias de primeras casi siempre (a ver cuando llega la muerte de los blogs vaticinada por Hernan Casciari y dejan de ser algo “nuevo” para muchos).

No soy de los polémicos y por lo tanto no me gusta “dar cera” a una profesión tan digna como es el periodismo (aunque muchos se empeñen en cargársela), pero es que ya no me aguanto. Se supone que uno de los pilares de todo periodista son sus fuentes, con las que poder contrastar la información y asegurarse así de si es cierta o no (aquí puede que peque de ignorante como decía, si es así, que algún periodista me matice).

Bueno, pues según parece, esa práctica se está perdiendo. Lo detecté en el April Fool’s Day, cuando los medios anglosajones se hinchan a soltar noticias falsas y graciosas. Todos agudizamos los sentidos en ese día para no publicar algo que no es cierto, menos algunos grandes medios. ABC y La Voz de Galicia se tragaron cada uno respectivamente dos noticias totalmente falsas. Bien, era el April Fool’s Day y apurando se les puede perdonar que en ese día se les pasara.

Mi estupefacción llega cuando leo que el diario deportivo español Sport ha publicado en su sitio web una pequeña reseña sobre un ex-jugador de fútbol done se dicen cosas como: “nadie sabe a ciencia cierta cuándo nació”, “tras su retirada estuvo de portero de discoteca en la zona de Sabadell” y “hasta se comentaba que actualmente vivía en una comuna gay de folclóricas”. ¿De donde sacaron semejantes burradas? Pues de la Inciclopedia, una de las versiones humorísticas que existen de la Wikipedia.

Juzgue cada uno lo que se está haciendo en muchas publicaciones periodísticas, tanto online como de papel. Vergüenza ajena me da que un periódico deportivo saque una información totalmente absurda, obtenida de un sitio humorístico, sin contrastar nada (aunque fuera cierto es información totalmente irrelevante). Así no chicos periodistas, así no.