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Interesante movimiento por parte de Acer con un nuevo modelo dentro de las Aspire One, la gama de netbooks de la marca. Aunque desde el punto de vista del diseño no hay demasiados cambios, tendrá algunas diferencias fundamentales que borran la línea entre las netbooks y los portátiles normales. Los cambios más importantes son:

  • El salto a una pantalla de 11,6 pulgadas con una resolución de 1366x768 (16:9). Este es un cambio inmenso e importantísimo porque ahora es posible tener un máquina bastante pequeña pero con una pantalla de gran calidad que tiene más espacio de trabajo que nunca, inclusive mayor a las MacBooks (que tienen resolución de 1280x800).
  • Un teclado de tamaño normal, dejando atrás las versiones reducidas que incomodaban el escribir por largos periodos de tiempo; eso, combinado con la resolución en pantalla bien podría convertirse en una máquina de uso principal.

También hay cambios importantes en los componentes internos del equipo: procesador Intel Atom X540 con un chipset Intel SCH USW15S (también conocido como Poulsbo que integra una tarjeta gráfica GMA500). Estos números y letras probablemente no digan mucho, pero son importantes porque incluyen la descodificación por hardware de video en H.264 y otros formatos.

Se calcula que el tiempo de vida con esta nueva netbook es de 4 horas con una batería normal y 8 horas con una de alta capacidad, pero más grande.

No hay detalles de precio pero seguramente se venderá por $450 dólares (un poco más, un poco menos). Una máquina tan poderosa en un tamaño tan pequeño me recuerda a mi portátil favorito: el PowerBook de 12 pulgadas. Al Acer solo le hace falta un buen sistema operativo, si alguien encuentra una forma de instalar Mac OS X, seguramente termine comprándomelo.