La ambiciosa tarea de google book search de crear un archivo digital de libros de todo tipo de temas no tardó en generar problemas ligados a derechos de autor, en los que la voluntad de compartir, y poder sacar unos dólares en el proceso, no les hace demasiada gracia a los dueños de los derechos intelectuales de muchas obras que estarían pasando a ser del dominio público de manera gratuita.

Curiosamente, el esfuerzo de contactar autores se hace y hasta donde Google dice, ha sido grande pues es una condición impuesta por tribunales estadounidenses para permitirle a la empresa digitalizar a mansalva acervos con libros provenientes de todas partes del mundo (por supuesto que México incluido), decisión que se tomará en junio de este año y que ha generado mucho expectativa, pues involucra derechos de autor repartidos en muchos países que tienen distintas disposiciones para ello.

La idea es ayudar a las bibliotecas a la indexación y digitalización del contenido que se pueda. Indexar según la ley de derecho de autor de cada país. Típicamente son libros de dominio público, la definición de dominio público es algo que tomamos muy seriamente y tenemos que calcularla de manera conforme al país de acceso de los usuarios.

El problema es que pese a que Google dice estar poniendo mucha atención en este punto, su tarea de dar aviso a dueños de obras no ha sido todo lo grande que se esperaría, siendo que muchos, con toda seguridad, no hemos visto ni un anuncio al respecto.

La labor no se vislumbra como algo completamente altruista, se prevé que pueda ser incluida publicidad de por medio, resultando pues en ganancias para Google en detrimento de los autores, sobre todo extranjeros, que no estén siquiera enterados de lo que sucede con el proceso de digitalización en Estados Unidos.