A inicios de la década de los 70s Kenny Powers trató de hacer el salto en auto más largo de la historia. Para ello construyeron una rampa de 8 pisos de alto para hacer volar un Lincoln Continental a lo largo de 1,6 kilómetros, que es el ancho del rio Saint Lawrence que pretendía saltar. Para ello equiparon al auto con pseudo-alas y propulsión trasera a chorro.

¿El resultado? Kenny Powers es muy valiente, definitivamente, pero sus conocimientos de física son mínimos.

Vía: clusterflock