Un neurocientífico de la del departamento de psicología del University College de Londres, llamado Hugo Spiers, explicó que nuestro cerebro crea mapas, cuadrículas y brújulas para que no nos perdamos. Por ese motivo explicó que tiene un funcionamiento muy parecido a un sistema de navegación por satélite pero desarrollado, lógicamente, por la naturaleza.

Son tres tipos de neuronas (place cells, grid cells y head direction cells) las encargadas de señalar distancias, situarnos y orientarnos y está comprobado que las personas que sufren algún tipo de problema en el hipocampo pierden esta capacidad.

Para demostrar esta capacidad del hipocampo hicieron un estudio en el 2004 donde estudiaron a taxistas de Londres. Los increíbles resultados revelaron que su hipocampo era mayor que el de las personas promedio y esto se debería al conocimiento de 250.000 calles.

Pero no se quedaron sólo con ese resultado. Más recientemente hicieron un nuevo estudio que se basó en hacer que estos taxistas jugaran al juego de PlayStation llamado The Gateway donde se debe manejar por Londres. De esta forma, y a través de un escáner, los investigadores se dieron cuenta que esta parte del cerebro era la más utilizada cuando pensaban las rutas que iban a seguir y qué recorrido realizar.

Lo único que falta explicar es el funcionamiento de las tres neuronas que hacen que nuestro cerebro funcione realmente como un GPS. Las place cells crean el mapa para ubicarnos; las head direction cells funcionan como una especie de brújula; y las grid cells nos mostrarían la distancia recorrida a través de un patrón parecido al que se usa para medir la latitud y la longitud en la navegación.

Enlace: El cerebro funciona como un sistema de navegación por satélite