No es que los conductores vayan borrachísimos. Se trata de un tipo de gafas bastante pedagógicas para que los conductores comprueben los terribles efectos del alcohol al volante. Al ponerselas, el conductor sufre la misma pérdida de visión y reflejos que se suele tener cuando se alcanza una tasa de entre 0,12 y 0,15 de alcohol en sangre.

Tal y como cuentan mis compañeros de Motorfull, las más conocidas son fabricadas por la compañía Fatal Vision, que las tiene en 3 modelos diferentes que varían en la simulación del alcohol en sangre. La compañía esgrime que se trata de un elemento que ayuda a dar un mensaje aleccionador sobre las consecuencias de la conducción irresponsable. Eso sí, los precios van desde los 86 hasta los 149 dólares. Y hay packs de 12 que vendrían muy bien en escuelas de conducción.

Enlace: Drunk driving goggles: gafas para conducir como un borracho