Al que se le ocurrió la cristiana idea de diseñar esta tapa para interruptores, se le olvidó un claro detalle. Así queda claro que los devotos de nuestro señor no poseen la mirada impía, que hace de este, un desternillante accesorio para hogares católicos.

Enlace: Dejad que los niños se acerquen a mi (II) | Vía: Menéame