Al final la teoría del presidente colombiano Álvaro Uribe son ciertas: las FARC no entregaron a Consuelo González, Clara Rojas y su hijo Emmanuel porque el chico no está en poder de los guerrilleros, sino que fue entregado, hace dos años, al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

José Crisanto Gómez, el hombre que entregó el niño, declaró que el niño es de las FARC y que lo amenazaron con matarlo si no lo recuperaba antes del 30 de diciembre pasado.

La confirmación parcial vino por medio de una prueba de ADN hecha al niño, de acuerdo al fiscal general de Colombia, Mario Iguarán, los exámenes del ADN mitocondrial de Clara González de Rojas, madre de la secuestrada y de Iván Rojas, hermano, se deducen concordancias y rasgos comunes que permiten afirmar una total coincidencia de que este niño pertenezca a la familia de Clara González de Rojas, informa 20 minutos.