Resulta contradictorio que el director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México sea socio de una empresa que tiene una denuncia penal por dañar el medio ambiente, y siete clausuras por violar diferentes normas tanto municipales, estatales y federales, pero así de surreal es el caso de Ramón Aguirre Díaz. Lo publican en El Universal:

Los problemas para Envir Eau empezaron en diciembre de 2006, cuando la Secretaría de Medio Ambiente de Jalisco la clausuró por primera vez por no tener un estudio de impacto ambiental y por violar la Norma Oficial Mexicana 083 sobre las especificaciones ambientales para la selección del sitio, diseño, construcción y operación de un relleno.

Luego vendrían otras clausuras. En marzo de 2007, el actual ayuntamiento encabezado por el priísta Javier Bravo Carvajal, multó a la empresa de la que es socio Aguirre, con 178.5 millones de pesos por, entre otras cosas, no tener una bitácora de obra y planos autorizados para revisión, por no presentar licencia de construcción en el sitio de la obra ni mostrar estudios de cambio de uso de suelo y de impacto ambiental.

En abril, la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) no sólo clausuró la obra, sino también inició una denuncia penal. José de Jesús Becerra, delegado de Profepa, dijo que Envir Eau “cometió un delito ambiental al remover vegetación sin permiso, dañando selva baja en un área de vocación forestal cuando se iniciaron las obras del tiradero”.

Pero Aguirre Díaz dice que ya no tiene nada que ver con esa empresa, que su participación era de apenas un 2% aún cuando los dos contratos otorgados por Jalisco -en condiciones ventajosas- llevan su firma como representante de la empresa.