El secuestro de la revista y la posterior multa a los dibujantes de la famosa viñeta de los Príncipes de Asturias fue sin duda un acto de censura y que demostró el injusto halo de intocable que tiene la Familia Real.

El siguiente punto, es que El Jueves tampoco es una triste víctima de la situación. Los responsables de la revista han sabido rentabilizar muy bien todo el circo mediático y toda la atención que la publicación recibió con el escándalo. Ahora, cuando todo el mundo creía olvidado el tema, desde la revista se sigue metiendo el dedo en la llaga.

Esta es la felicitación de navidad de la publicación, que cubre los rostros de las polémicas viñetas, con un gorro navideño. Y es que el escándalo vende mucho en este país, tanto que en el más reciente Estudio General de Medios publicado, el Jueves evidenció un aumento de 136.000 lectores respecto a la suma conseguida en 2006.

¿Oportunismo o sano buen humor? O quien sabe, lo mismo y utilizaron los dibujos ya hechos para apoyar la campaña italiana del sexo navideño.