Un convaleciente Fidel Castro leyó ayer una carta en televisión cubana donde dice que «no se aferrará eternamente al poder» lo cual ha sido interpretado por muchos en Cuba como los primeros signos de retirada.

Mi deber elemental no es aferrarme a cargos ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir

Que sería la primera vez en que se trata directamente el estado y futuro político del dictador o de Cuba. Por el momento su hermano Raúl Castro sigue gobernando en exactamente la misma línea que se ha mantenido por muchos años ya. La muerte del comandante será un momento sumamente importante para el panorama político mundial y para la sociedad cubana que tendrá que tomar decisiones bastante fuertes que cambiarán para siempre el futuro de su país.

¿Veremos una nueva revolución más democrática llevada a cabo por jóvenes que consideran que el gobierno necesita "sangre nueva"?