Es algo que ya sabemos todos: "España sufre también un retraso en número de conexiones de banda ancha, de la que disfruta un 39% de los hogares, tres puntos porcentuales menos que la media europea". No extraña nada si lo comparamos con los precios de conexión y con el salario mínimo del resto de países europeos que van por delante: Holanda y Suecia.