Se trata de un extraño concepto, hecho como trabajo de fin de carrera de Jelt van Geestun, alumno del Design Academy Eindhoven. Desde luego, como idea innovadora conseguida tras horas de desespero pensando "¿y yo ahora qué hago?", al menos sorprende. Otra cosa sería aplicar esto a infraestructuras y tecnologías existentes. Podría salir por varios millones la idea de tener una biblioteca llena de sillones pokémon, que para colmo de males, no tienen ni espaldar.

Enlace: Take_a_seat | Vía: Neatorama