Ramón Muñóz y Guillermo López publicaron ayer en El País un interesante reportaje que deja muchísimas evidencias de la muerte del modelo actual del negocio musical, basado en la venta de CDs. Las ventas han decaído tanto que tal y como se remarca: "Ya no se venden discos, se venden artistas". Estos son los principales datos:

  • En 2006 se vendieron en España menos discos (CD) que en 1991. En lo que va de año, las ventas se han desplomado un 20%. Pese al incremento de precios que ha supuesto la introducción del euro, el valor de las ventas de música ha caído un 34% desde 2000.

  • Según Fernando Luaces, director general de BOA, el 80% de los nuevos ingresos viene del móvil, no de Internet. De todas formas, desde tiendas como iTunes o Amazon se descargaron 795 millones de canciones, un 89% más que el año anterior. Si sumamos las descargas de móvil, los beneficios del año pasado fueron de 1.500 millones de euros.

  • En los últimos tres años se ha duplicado la asistencia de espectadores a conciertos. En 2006 los ingresos fueron de 220 millones de euros. Según la SGAE, los ingresos de los artistas por este concepto crecieron un 22%.

  • Carlos López, director de Sony BMG España, da ejemplos: "Por ejemplo, tenemos un artista como PonchoK que ha vendido 3.000 copias, pero ha dado 40 conciertos".

  • La SGAE repartió 331 millones de euros el año pasado entre sus asociados. De todas formas siguen teniendo el coraje de calificar las 508 millones de descargas de 2005 como ilegales, aunque no lo sean. Para este año se superarán los 1.000 millones, y su única solución es la más represiva: "Necesitamos una ley Sarkozy porque en España nadie se toma en serio el problema de la piratería y no se hace nada".

Está claro que hay que cambiar los esquemas por el bien de nuestros bolsillos, y quizás esta también sea la solución para controlar la creación de productos musicales pre-fabricados y de mala calidad. Será el consumidor y no la discográfica la que decida qué debemos escuchar, aunque para ello haya que cambiar el panorama de la promoción en medios de comunicación.

Enlace: La música no se vende, pero es un gran negocio