Evidentemente, me refiero al pueblo llano, que es el que sufre en sus carnes las consecuencias de una revolución, que paradójicamente, no parece favorecerle. En este lado del mundo nos quejamos por muchísimas cosas, y nos alegramos por más de una banalidad, pero la realidad del pueblo cubano es realmente dura: un artículo de **Periodista Digital** anuncia que podrán volver a comer carne... **200 gramos cada 3 meses**.

> Terminó la época de las vacas flacas en Cuba, dicen los habitantes de Cienfuegos después de recibir del Estado 227 gramos de carne bovina por primera vez desde la crisis de la década de 1990 [...] Aunque racionada, la carne distribuida en octubre se convirtió en un acontecimiento en Cienfuegos, una ciudad portuaria a 256 kilómetros al sudeste de La Habana.

Evidentemente, tampoco el precio pone las cosas fácil, ya que en un supermercado, **la carne de importación sale por 12 dólares el kilo**, lo que se paga de media por 3 semanas de trabajo. ¿Y no hay vacas en Cuba? preguntarán ustedes. Sí, pero según informa el artículo, hay que pedir permiso al estado para sacrificarlas, a riesgo de pasar **10 años en la cárcel si se rompe esta regla**.

Si Chávez tiene su [revolución del whisky](http://es.youtube.com/watch?v=U6ihJApvjLQ), los cubanos deben estar en plena revolución de la berenjena -oficialmente, en algunos países de Latinoamérica, la carne de los pobres-.

Enlace: [Los cubanos festejan que pueden volver a comer carne de cordero](http://blogs.periodistadigital.com/cronicainternacional.php/2007/11/15/cuba_carne_cordero_festejan_fidel_0987)