Cuando la lógica me dice que lo mejor sería hacer una licuadora que se manejara con comandos de voz, los genios del MIT parece que escapan a la razón y a veces desean divertirse. Como ven, el aparato licúa a una velocidad acorde con el ruido generado a su alrededor.

Sí, es divertido. Aunque luego te quedes afónico después de prepararte un rico batido. Para discotecas sería un producto excelente.

Enlace: Awesome | Vía: Sci Fi