Casi sin darse cuenta. Así sorprendió la tormenta tropical a los dominicanos, que efectivamente, se dieron cuenta cuando ya tenían el agua al cuello. Y no se trata de una frase hecha porque a estas horas ya hay que lamentar pérdidas humanas:

Al menos nueve personas han muerto y unas 1.500 han sido evacuadas en República Dominicana debido a los estragos causados por la tormenta tropical Noel, decimocuarta de la temporada de huracanes del Atlántico, según la Comisión Nacional de Emergencias. Las autoridades dominicanas temen que la cifra de fallecidos aumente, ya que hay varias poblaciones incomunicadas en todo el país.

De momento, el país está en alerta y desde toda la zona sur del país, llegan reportes de cortes en la energía y en las líneas telefónicas. Ello no ha impedido que el blog más popular de país, Remolacha, esté recibiendo a estas horas el reporte de cientos de ciudadanos que cuentan cómo el país está pasando el fenómeno a través de fotos y vídeos. Por ejemplo, así luce la Avenida Luperón de la capital dominicana...

Lo preocupante es que un fenómeno de tal magnitud pille a un país por sorpresa, gracias a la falta de previsión de las autoridades competentes, que decidieron no dar mucha importancia a la que, hasta cierto momento de ayer, era una onda tropical sin importancia.

Horas más tarde, y tal y como predecía el Centro Nacional de Huracanes, Noel se convirtió en muchas lluvias, inundaciones e incluso muertes y peligros de derrumbes. Y justo ahora, será cuando pongan el candado... después del robo. Que mala costumbre, la de mi querida Latinoamérica.