El 11 de Septiembre de 2001, la vida de Tania Head cambió:

Había sobrevivido, decía, al ataque terrorista del World Trade Center, pese a resultar herida cuando el avión chocó en la Torre Sur. Arrastrándose entre el caos y los destrozos de la planta 78, decía, topó con un hombre moribundo que le dio su anillo de bodas y lo entregó después a la viuda.

Ella misma se salvó, decía, gracias a un voluntario abnegado que apagó las llamas que habían prendido en su ropa antes de bajar las escaleras. En la huida le quedaban fuerzas porque pensaba incesantemente en el precioso vestido blanco que iba a llevar en su inminente boda con un hombre llamado Dave. Entonces aún no sabía, decía, que Dave, su prometido, y en algunas versiones su marido, había fallecido en la Torre Norte.

El problema es que la historia, 6 años después, no le cuadra a nadie. Los familiares de Dave afirmaron durante mucho tiempo que no la conocía de nada, y hace un tiempo ella reconoció a una compañera que su matrimonio con Dave era una fantasía. Incluso la empresa para la que decía trabajar, reconoce que en sus archivos de personal, no aparece el nombre de Head.

¿Nadie confirmó la historia o al menos preguntó sobre el hospital en el que se recuperó? La madre de una de las víctimas del atentado afirmó: "Creía que eran cosas demasiado privadas y dolorosas como para preguntárselo". Y es que hasta esta semana, Tania era la presidenta de la Red de Supervivientes del World Trade Center, una ONG en la que lleva trabajando los 3 últimos años.

La mujer era la persona de contacto para los donativos, pero no cobraba sueldo por su trabajo de directiva y guía en la zona cero e inclusive ofrecía su apartamento para las reuniones. ¿Cual es el motivo por el que no se sabe nada de la vida de Tania antes de 2001? Lo que cuenta tampoco encaja y además ha evadido todas las entrevistas que se le han propuesto en estos días.

No deja de ser una historia extraña, pero muy acorde con las habituales historias que presentan las tv movies basadas en la vida real.

Enlace: La víctima falsa del 11-S