Nokia decide empezar una guerra de marcas (contra Apple) por medio de los Google AdWords, invitando a los early adopters que pagaron 200 dólares más por un iPhone a Mosh, la red social móvil impulsada por el fabricante de móviles. Apple decide contestar en el mismo lugar:

Al final los consumidores ganamos con la competencia agresiva, mejores precios y (a veces) mejores productos.