Que los locales nocturnos tengan derecho de admisión es una cosa, y otra muy diferente es que dicho derecho roce el racismo extremo, por mucho que se quiera garantizar la comodidad de los clientes habituales de dichos lugares. Dicho así, parece que esa gente es alérgica a los negros, pero resulta muy curioso que esto suceda en un país como República Dominicana.

El más reciente escándalo de esta tipo, llega luego de que la Embajada Estadounidense en aquel país hiciera pública una carta en la que se instruye a sus empleados a no visitar la discoteca Loft, una de las más exclusivas de la capital dominicana; luego de varios incidentes, en los que no se permitió la entrada al local a diversos empleados afroamericanos de dicha institución diplomática.

Desde luego, no se trata de un caso aislado. Son muchas las personas que no han podido entrar a dicha discoteca bajo las excusas de no estás en la lista o el aforo está completo, mientras ven a otras personas de raza blanca acceder al local. Lo bueno, es que ahora el caso se hace mediático y debe ser el momento para que se ponga atención a este tipo de lugares.

Lo mejor siempre será evitar este tipo de lugares cuadriculados y exclusivos, en los que la apariencia e incluso el color de la piel son parte importante de la además, carísima entrada. Pero lo más curioso, es que esto suceda en un país con sólo un 16% de población blanca. Aunque no debe extrañarnos si tomamos en cuenta las barbaridades que se cometen a diario con los vecinos haitianos.