Lo explica Vaughan Bell quien publicó en el Journal of Mental Health, la explicación es sencilla: Quienes investigan el fenómeno concebían al internet como una actividad cuando en realidad es un medio de comunicación.

Las personas suelen volverse adictas a las sustancias o a una actividad pero no a un medio. Puedes ser tan adicto al internet como al radio a un lenguaje. Vaughan Bell explica en MindHacks que resaltar esto es sumamente importante ya que el criterio propuesto para la adicción al internet o el uso patológico del internet normalmente hace referencia a "usar el internet" o "dedicar tiempo en línea" pero sin hacer referencia a una actividad específica y es importante especificar actividades ya que el mismo concepto de las adicción a un comportamiento obviamente requiere de uno.

Bell también concluye que no hay relación entre el uso continuo del internet y problemas de salud mental, en realidad el problema yace en la soledad y falta de sociabilidad llamado hikkikomori por los japoneses; una de los comportamientos típicos de las personas que sufren de esto es que se refugian en sus videojuegos y el internet.