El que haya estudiado inglés o haya hecho malas compañías angloparlantes, al menos hasta el capítulo dedicado a las malas palabras, sabrá que Bush es una forma muy coloquial de llamar al órgano sexual femenino.

Esto puede haber inspirado a Jonathan Yeo, autor de este retrato del presidente de los Estados Unidos hecho con retazos de imágenes pornográficas -ahora debe haber más de uno con los ojos chinitos para encontrar los detalles-.

La obra forma parte de una exposición londinense y ya hay más de un ofendido quejándose. Como bien dice -y en un perfecto contexto- Manuel Meida, el retrato es provocativo y traerá cola.

Enlace: El Bush más pornográfico