Como buenos aficionados a los aparatos electrónicos, debemos tomar en cuenta que la importancia de la batería. Si nos paramos a pensar, esa es la parte más importante de todo gadget, ya que sin ellas, simplemente no podrían darnos la hora, permitirnos enviar miles de SMSs o inclusive delatarnos como buenos geeks.

Cada día, las investigaciones avanzan más, para hacer de las baterías, objetos más pequeños y resistentes. Las más recientes nos llevan por 2 caminos:

  • Flexibilidad: En realidad son una especie de papel lleno de electrodos. Ha sido diseñada por los investigadores del Rensselaer Polytechnic Institute y prometen seguirla desarrollando para obtener mejores resultados el año que viene. El sueño de Robert Linhardt, profesor de Biotecnología, es que "en un futuro las baterías se puedan imprimir como si de periódicos se tratase".

  • Fácil recarga: Con sudor o con sangre. Aunque de primeras suene a idea de científico loco y con ansias de destrozar humanos, en realidad esta batería flexible podría ser la solución para aparatos que se coloquen en el cuerpo humano como marcapasos o desfibriladores. Se dice que los electrolitos naturales que ya vienen incluídos con la orina, la sangre o el sudor podrían ser activados para producir electricidad de una manera segura, sana y totalmente biodegradable.

Vale, la principal aplicación es la sanitaria, pero ¿se imaginan tener que mear el iPhone para recargarlo? Ese sí que es un sueño mojado.