Hay países en los que la clase política se enfrenta a un grave problema de violencia. Parece que los establecidos se valen de malas mañas para ser destronados del poder, el problema es que no parecen enterarse de que la violencia para resolver conflictos de poder, se quedó en la época de los 300 guerreros espartanos.

En Guatemala, Clara Luz López Marroquín -candidata a concejal por el partido de Rigoberta Menchú- fue asesinada. Y no parece ser un caso aislado, la noticia del diario Milenio además resalta:

Son ya más de 50 los candidatos, activistas o parientes de éstos los que han fallecido desde enero en el marco de la campaña electoral más violenta de los últimos años.

Una barbaridad. Lo peor es intuir que probablemente, de aquí a la celebración de las elecciones generales en Enero, morirá más gente. Por otro lado, no hay ni que decir, que todos estos crímenes terminan impunes o concluyen de manera poco creíble. ¿O todavía alguien se cree la explicación oficial de lo que pasó con Kennedy o con Colosio?

Enlace: Asesinan candidata a concejal del partido de Menchú en Guatemala