Hay que alejarse de fanatismos y ser críticos incluso con las creencias propias -cosa que a más de uno le cuesta mucho-, pero no puedo creer que haya gente que defiende a capa y espada a la Iglesia Católica, creando una realidad paralela.

Hay un problema con la institución, con sus reglas, su organización y por supuesto -y sobre todo- con sus sacerdotes. Aquí más muestras de ello:

Un cura, detenido por segunda vez con porno infantil

La obsesión de este cura por la pornografía infantil se destapó el 4 de mayo del 2006, cuando fue arrestado durante una operación conjunta de los Mossos d'Esquadra, la Ertzaintza, la Guardia Civil y la Interpol en la que se detuvieron a 23 personas en toda España (ocho de ellas en Catalunya) acusadas de distribuir y consumir pornografía infantil, así como de corrupción de menores. En aquella ocasión, Solsona fue arrestado en la rectoría de Agramunt por haber difundido supuestamente fotos de abusos sexuales a menores.

Sentencian a sacerdote que mató a su hijo para no ser descubierto

Sin explicación alguna, Dagoberto Valle trasladó a Oscar Emmanuel al estado de Guanajuato, donde determinó asesinarlo y abandonar su cuerpo en un lugar despoblado por el rumbo de Acámbaro [...] En sus declaraciones, el sacerdote aceptó haber procreado en concubinato a Oscar Emmanuel, a quien asesinó para evitar que le fuera interrumpida su orden sacerdotal si se llegaba a conocer la verdad.

Y no es que haya un lobby para desacreditar a la sagrada institución, es que cada vez sale más porquería a flote. ¿De verdad todo marcha con normalidad? Piensenlo bien antes de insultar y blasfemar en los comentarios -algo que por otra parte, se supone que es pecado-.