Con mucha sorpresa, leo lo que escribe Pedro Asunción en el blog ciudadano de El País:

El otro día recibí una curiosa carta firmada por la Delegada del Área de Gobierno de Medio Ambiente y segunda Teniente de Alcalde de Madrid, Ana Botella Serrano [...] En ella, junto a una serie de recomendaciones sobre el reciclaje y los diferentes usos de los contenedores en función de sus colores (consejos que agradezco, pero innecesarios ya que me considero una persona sensibilizada con el medio ambiente desde hace mucho años y que, por tanto, reciclo correctamente), me llegó otra hoja con sendas fotos de mi portal y unos supuestos residuos que habría reciclado incorrectamente.

Como lo leen ustedes. Según explica la carta, se hacen inspecciones de la basura de la gente, que incluyen pruebas fotográficas. Si eso sólo es para concienciarnos sobre el reciclaje, no quiero ni imaginar lo que harán en ocasiones los servicios de inteligencia.

¿Hasta qué momento mi basura deja de ser mía, y como tal, parte de mi intimidad? De momento, el mensaje es claro y puede asustar a más de uno: recicla, o iremos a acosarte. Eso no es concienciar, es pura apelación al miedo.