No, no voy a hablar de Carlos Slim -hagan énfasis en lo de supuesto-. Porque somos una masa de ignorantes que sigue los designios de las grandes publicaciones estadounidenses. Como somos tan inocentes, tratemos de picar en la siguiente, que parece una broma de día de los inocentes: el hombre más rico del mundo se llama Florin Fluturel, es rumano y tiene una fortuna valorada en 98.750 millones de euros.

¿Que dónde está la cámara oculta? Lean, lean:

Para entender el porqué del título y el origen de su supuesta fortuna hay que acudir a la empresa Romvector, de la que Fluturel posee el 79%. Romvector, cuenta el nuevo rico, es dueña de un avance futurista, un sistema que permite controlar cualquier aparato electrónico a través del pensamiento. Es decir, que uno, con sólo desearlo podrá hacer que se encienda el televisor, cambiar el canal, poner la lavadora o bajar el sonido del equipo musical.

El dichoso invento, estaría valorado en unos 125.000 millones de euros, lo cual ha sido calculado por una contable y ratificada por el Registro Mercantil de Rumanía. Para colmo, Fluturel afirma tener un diploma de la World Records Academy que lo acredita como el hombre más rico del mundo.

Me hace mucha gracia, porque es como el que tiene un coche en un país sin gasolina. Pero al menos él mismo se lo cree. El siguiente paso es que lo creamos todos, incluyendo los japoneses que puedan estar interesados en el invento que yo he esperado toda la vida -y que espero que funcione también con sujetadores-. Por lo pronto, el periódico El Mundo ya se lo ha creído.

Y ojo, Fluturiel amenaza con comprar el Barça si en un momento dado, le apetece. Como dice Nacho de la Fuente, parece Periodismo de Ficción.