Está claro que uno de los principales males que sufre el pueblo colombiano lleva sus siglas bien en grande: FARC -el paramilitarismo lo veremos en otro capítulo-, y Hugo Chávez desde hace unas semanas está sonando como mediador importante entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla.

Por si en su momento no quedó claro, el mismísimo Chávez envió un mensaje a Manuel Marulanda alias Tirofijo, luego de reunirse con los familiares de los secuestrados por las FARC:

Marulanda, te habla Chávez, desde aquí, desde el Palacio de Miraflores. Espero una señal tuya, para que cada señal sea un paso más en ese desatrancar el juego y que no nos encerremos en posiciones que han cerrado el paso a otros facilitadores.

Según el periódico El Universal, el llamado puede haber causado efecto, ya que aseguran que el portavoz de la guerrilla, Raúl Reyes, podría haberse puesto en contacto con el presidente venezolano, para cerrar un encuentro, luego de la reunión que éste tendrá el 31 de agosto como su homólogo colombiano, Álvaro Uribe.

De momento, el canciller venezolano lo niega y además habla de prudencia, por los innumerables intentos fallidos que siguen provocando situaciones difíciles para los familiares de los secuestrados.

Llámenme desconfiado, pero ¿no será esta una manera de Chávez ganarse la simpatía de un país claramente afín a los Estados Unidos, y que sería crucial en el desarrollo de su gran revolución? Ojalá que no, en serio, porque últimamente le acusan de ser muy oportunista; y hay cosas con las que, efectivamente, no se juega.