En pleno afán por emular las casi eternas sesiones de oratoria de Fidel Castro, Hugo Chávez se superó ayer a sí mismo al extender la duración de su programa de radio y televisión, Aló Presidente, hasta 8 horas ininterrumpidas. Lo cuenta Álex Ortega en TVlia:

El contenido del programa estaba dedicado a la escritora Elena Poniatowska, que aguantó como una campeona delante del presidente sin moverse, ni si quiera para ir al lavabo. Aunque como es obvio, un programa sobre una escritora no duraría ese tiempo –aunque sospecho que si Chávez se lo propusiera en serio sería capaz-, sino que también contaba con invitados, entre los que estaba Fidel Castro –no en cuerpo presente, pero si en la distancia-.

Esta debe ser la telenovela particular de los venezolanos para los fines de semana. ¿Forma parte esto de algún tipo de adoctrinamiento? ¿Algún día todas las televisoras y radios de Venezuela se enlazarán para emitir la palabra de Chávez? ¿Para cuando un iPod Aló Presidente con 300 Gb de almacenamiento? Todas estas son preguntas, que tan sólo tratar de responder, provoca mucha grima.