Hace días -bueno, hace años- que se rumorea sobre la posible muerte de Fidel Castro. Lo curioso es que Perez Hilton sea el que asegure que hoy se hará un anuncio oficial del suceso.

Sería una manera triste de morir: recordado en chandal y con la exclusiva de su muerte por parte de un blogger del corazón. De ser cierto, díganle a Eduardo Arcos que no juegue con esas cosas, y que se abstenga de bromas de este tipo relacionadas con mi nombre.

De momento, y como siempre miembros del ejecutivo cubano niegan los rumores, y yo creo que la muerte de Castro ya forma parte de las grandes leyendas urbanas del mundo, y hay otros que lo consideran como una efectivísima campaña de marketing viral.