Sacar a Woody Allen de Nueva York, al parecer tiene un alto precio: algo así como millón y medio de Euros que pagarán entre el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya. Y ojo, la cifra podría llegar hasta los 2 millones si la televisión autonómica catalana también hace su aportación.

Si bien es cierto, la película será en parte producida por la productora catalana MediaPro y se trata de una excelente promoción para la ciudad; pero la subvención de un 10% del presupuesto total de la película, se antoja exagerada.

Hablamos de un millón que aporta el Ayuntamiento de Barcelona y otro medio que aporta la Conselleria de Cultura i Mitjans de Comunicació, y la de Innovació, Universitats i Empresa. Millón y medio que vendría muy bien para la gestión de asuntos sociales y realmente necesarios para los habitantes de la ciudad condal.

¿Cuando los elegidos para gobernar se volvieron expertos en Marketing y Publicidad? ¿Cuesta millón y medio que vean las calles previamente arregladitas de Barcelona en una película de Woody Allen? ¿Debe cada barcelonés reclamarle un beso a Scarlett Johanson sin que esta rechiste? Lo más triste es que luego, el apoyo al cine patrio no se ve remunerado ni con el 25% de como se está haciendo con esta película.

Enlace: La película de Woody Allen batirá el récord de ayudas públicas