Paola Mejía nos da la buena nueva -desde luego para las arcas de Sony, lo es- en Ecetia: la PS3 llega a México de manera oficial el 11 de agosto a un precio realmente inflado: 9.999 pesos mexicanos, 909 dólares. Eso sí que es maltratar un mercado.

Nunca terminaré de entender que las compañías de juegos se quejen de la mala marcha de la industria en latinoamérica y del auge de la piratería. Está clarísimo que decisiones como esta son un gran disparo en el pie.

Importar desde Estados Unidos, es la forma más común de abastecimiento de consolas y juegos en Latinoamérica, sea a través de un particular o de una importadora. Por supuesto, esto encarece mucho el proceso, pero esta debe ser de las pocas veces en las que sale más barato comprar fuera. Desde luego, se trata de un mal chiste de Sony y una campaña de marketing estupenda para la competencia.

Europa, de por sí, ya es un mercado casi indigno para las grandes compañías de videojuegos, pero Latinoamérica es que parece no existir para ellos.

Enlace: La PS3 costara 9,999 pesos mexicanos