El servicio estrella de comida rápida en Winnipeg -Canadá- tiene un curioso nombre: Porno Pizza. Se trata de una curiosa iniciativa que auna pizza y DVDs porno a domicilio. El emprendedor detrás de la idea es Corey Wildeman, que reconoce que el porno sólo es un gancho para vender más pizzas.

Eso sí, el dueño deja muy claro, que se trata de un servicio legal, ya que el repartidor comprueba la mayoría de edad del hambriento cliente. Al parecer, las mujeres son las que más han utilizado el servicio en la semana que lleva abierto el negocio. Un negocio con vistas a extenderse por todo Canadá mediante el establecimiento de franquicias.

Me queda una curiosidad. ¿Piden la pizza para ver porno o ya que piden una pizza aprovechan y piden porno? Lo digo, porque de tratarse del primer caso, el anuncio enorme que lleva el repartidor y que reza Porno Pizza no es nada discreto. Lo que no voy a negar es la gran muestra de creatividad, que trata de rebatir la vieja idea de que "todo está inventado".

Enlace: Winnipeg pizza place serves up side of porn | Vía: Boing Boing