Pasó en 1970 en una playa de Oregon: casi 14 metros de ballena muerta y unas autoridades bastante incompetentes. Como nadie quería meterle mano al animal, decidieron que la mejor solución era volarla por los aires con dinamita. Como ven, los resultados de la lluvia de trozos de ballena fue una desastrosa consecuencia de un plan realmente estúpido.

Enlace: exploding whale | Vía: Neatorama