¿Se han dado cuenta que en América (y tal vez en Europa, pero en menor medida) las personas defienden marcas comerciales como si fueran creadas por ellos mismos? a veces caigo en esa extraña práctica con Apple (aunque aprendí a ya no hacerlo) pero con solo leer comentarios cuando uno critica una marca te vas dando cuenta que muchos irán muy lejos para defender a su fabricante favorito de prácticamente lo que sea.

A mi me pasó eso con Sony, cuando conté lo mal que me fue comprando una de sus cámaras digitales saltaron lo que hoy se conoce como fanboys a defender lo indefendible y hacerle saber al mundo lo mal que estaba. El hecho es que los fabricantes de electrónica en su mayoría son muy malos, venden los equipos al mayor precio posible usando partes y fabricación en serie estúpidamente barata, pero nos lo venden como la octava maravilla.

Hector García cuenta del Sony Timer una leyenda urbana (la cual ya había escuchado hablar antes, pero no tenía idea que ya tuviera "nombre") que consiste en la suposición de que todos sus productos llevan un "dispositivo interno" que controla cuanto tiempo funcionará, esta se inició en los 90s cuando se dedicaron a vender producto tras producto de muy malas características; dicen que Sony programa sus timers para que dañe el aparato unos días después de que vence la garantía o justo cuando sale una actualización a la línea de productos.

Pero lo que más me llama la atención del post de Héctor es lo siguiente:

Sony tiene reputación muy mala en Japón y parece ser que últimamente esa mala reputación se está extendiendo por todo el mundo gracias a sus baterías explosivas y otros avatares con la PSP y la PS3. Lo de las baterías explosivas fue un momento glorioso para los defensores de la teoría del Sony timer.

Mientras tanto en América, tenemos que aguantar sus estupideces y de paso a sus defensores empedernidos.