Hace unos meses, Julio Alonso recibió un burofax para que borrara un post suyo sobre el famoso Google Bombing que permitía que al teclear en Google la palabra ladrones apareciera como primer resultado la web de la SGAE.

En dicho post, Julio no animaba a seguir dicha campaña y mucho menos consideraba como tal a los gestores de derechos, sólo informaba. Justa esa fue la principal razón por la que no ha hecho caso al burofax y ha mantenido el post. Finalmente ha pasado lo que se esperaba por parte de la SGAE:

Así las cosas, anteayer llegó del juzgado la notificación de la admisión a trámite de la demanda de protección del derecho al honor. Tenemos 20 días para contestar y lógicamente ya nos hemos puesto a preparar la respuesta. Me reclaman 9.000 euros, más las costas del juicio, más retirar el post, más publicar una rectificación.

Es ilógico que pase esto, Nacho Escolar cuenta que medios como El País o El Mundo se hicieron eco de la información, tal y como hizo Julio. Aunque quizás el mayor problema es que ese post aparecía entre los primeros resultados al buscar la palabra ladrones, aún cuando Google cambió su algoritmo para evitar los bombings.

Ahora al hacer la búsqueda, Google avisa que esos resultados han sido retirados por una petición legal -de todas formas otros 2 siguen en tercer y cuarto lugar-. Pero Telendro tiene buenas ideas para seguir contribuyendo a la causa de aunar 2 conceptos tan parecidos. Y es que cuando crees que nadie puede meter más la pata, va y aparece la SGAE... o en su defecto, Sony.