Cuando conocí a una chica que trabajaba como maquilladora de comida, comprendí por qué nos engañan los anuncios sobre comida rápida con hamburguesas jugosas y platos realmente deslumbrantes.

Un proyecto de The West Virginia Surf Report nos hace la comparativa entre lo que vemos y lo que comemos, que se hará menos evidente por el hambre que llevamos encima...

Esa es la cruda realidad del Sausage Breakfast Burrito de McDonalds o del Beef 'n' Cheddar de Arby´s -que casi está tan asqueroso en la foto como en la vida real-. Y ojo, no culpo a los trabajadores de estos restaurantes, que poco pueden esmerarse estéticamente con el gran volumen de trabajo diario y el sueldo precario que reciben cada mes.

Eso sí, los maquilladores de comida cobran muchísimo dinero por emplear sus técnicas para hacer que la gula nos entre por los ojos.

Enlace: Fast Food: Ads vs. Reality | Vía: Neatorama