Al menos en España, todos los ordenadores nuevos y comprados en tiendas traen pre-instalado Windows. A menos que te compres un Mac, te toca tragarte el sistema operativo de Microsoft aunque no quieras, tal y como le pasó a Paco Rivière.

Este profesor catalán compró un portátil Samsung con Windows preinstalado -no tenía otras opciones en cuanto a sistemas operativos-, apelando a una importante clausula que viene al empezar a configurar el ordenador con Windows:

Al instalar, copiar o de otra manera utilizar el producto usted queda obligado por los términos del presente CLUF. Si no acepta, no instale ni use el producto; devuélvalo al lugar donde lo adquirió para los efectos de obtener un reembolso total del importe pagado.

Por supuesto, ahora nadie se quiere hacer cargo de la devolución del importe -que por cierto encarece bastante el precio de la máquina-, aún cuando por ley debería hacerse. De momento, Samsung ha prometido estudiar el caso de Rivière, luego de que este haya puesto denuncias en los organismos pertinentes.

Y esta es una de las grandes razones por las que Dell ha tomado una decisión importante, y es más que posible, que se vea bien recompensada.

Enlace: Casado con Windows | Vía: Gizmología