Ayer fue presentado en Barcelona un coche eléctrico de la marca Reva. En Julio se pondrá a la venta por 12.000 euros y su fabricante afirma que no contamina. Al menos en primer grado, agrego yo.

Imaginen, el coche tiene una batería que se recarga desde un enchufe. Dicha batería tiene una autonomía de poco más de 2,5 horas. Eso significa que cada 3 horas tienes que buscar un enchufe para recargar el coche. Aunque no genere emisiones de CO2, toda esa energía sale de algún contaminante lugar, por no hablar del gasto económico.

Por cierto, ¿por qué todos estos coches tan saludables son tan feos y deformes? Yo prefiero seguir esperando por el teletransporte, porque además de feo y caro, todo indica que este coche es increíblemente inseguro, así lo recogieron los compañeros de Motorfull:

Estas pruebas se llevaron a cabo en el Laboratorio de Investigación del Transporte en Gran Bretaña y los resultados son hechos no digamos ya a 100 km/h, sino a “citadinos” 64 km/h. Como se ve -y como de hecho se hizo constar en el informe de la prueba- los ocupantes humanos que transportaría este coche hubieran resultado con heridas mortales. El sufrido dummy tuvo que ser sacado del coche partido en dos, ya que las piernas quedaron atrapadas entre la masa informe en que se convirtió la cabina.

Tan impactantes fueron los resultados, que en las altas esferas del gobierno inglés ya se piensa en una prohibición a nivel nacional.

Enlace: Primer coche eléctrico recargable que circulará por España