El comportamiento súper profesional de los sobrecargos de British Airways se evidencia cuando una anciana murió en pleno vuelo de Nueva Delhi a Londres y no se les ocurrió nada mejor que trasladar el cuerpo inerte a primera clase... obviamente los pasajeros que pagaron hasta 8,000 dólares por estar sentados ahí se quejaron, sin mucho éxito.

Pero lo mejor llegó en momentos de turbulencia:

En un momento de turbulencias, el cadáver se cayó del asiento y tuvo que volver a ser ajustado con el cinturón y con varios almohadones, se quejó el hombre, que asegura haber desembolsado 8 mil dólares por el vuelo.

Al final British Airways se disculpó por el incidente pero dudo que este señor vuelva a viajar con ellos.