La Federación de Empresarios de Combustibles de Argentina ha hecho una tormenta en un vaso de agua y de paso se ha llevado "entre las patas" a muchos medios de comunicación masivos, especialmente los argentinos. Inicialmente lanzaron un comunicado explicando que 3,000 estaciones de servicio de combustible se quedaron sin servicio porque un "hacker" (así lo llamaron ellos) supuestamente había entrado al sitio de la Secretaría de Energía y borró del registro a todos estos establecimientos.

La noticia fue replicada por muchos medios y blogs, entre ellos Clarín, Barrapunto, InfoBAE, La Nación, entre otros. Pero en algún momento dejaron de ser 3,000 y pasaron a ser 1,000 no queda claro pero el cambio en el número apareció por primera vez en AFP, donde la explicación de los establecimientos afectados cambia un poco.

Por último Rosario Sica reconoció que ningún "hackers" había entrado a ningún lado y simplemente fue un error:

Esta mañana, FECRA había anunciado en un comunicado oficial distribuido a los medios que miles de surtidores de todo el país habían sido suspendidos debido a un "error informático" de la Secretaría de Energía.

Sin embargo, este mediodía Sica admitió que ese comunicado había sido un error de la entidad que preside e informó que en realidad esos surtidores fueron dados de baja por incumplir el régimen establecido por la Secretaría de Energía.

"No fue un error informático de la Secretaría de Energía, sino que sólo fue un error informativo de nuestra entidad que confió en la información del sitio web surtidores.com, dijo la titular de FECRA.

Qué fácil es culpar a "hackers" estos días, ¿no? -- por cierto, no son hackers en este caso son crackers.