Por medio de un sondeo de CBS News se determinó que la popularidad de George W. Bush está por los suelos, apenas un 28%, el mismo nivel que tuvo Richard Nixon en 1972 después de la crisis del Watergate (la cual forzó su renuncia).

La misma encuesta revela que el 64% de los estadounidenses rechaza el desempeño del mandatario durante su gestión.

Por otro lado una encuesta del Washington Post dio datos similares, 33 de cada 100 personas en Estados Unidos aprueban su mandato.