Mientras las grandes disqueras se encargan de aplastar legalmente a jóvenes (mucha veces menores de edad) por compartir música en internet, Edgar Bronfman, CEO de Warner Music aceptó que pilló a sus hijos bajando y compartiendo música, aunque no sacó el ejército de abogados que suele aparecer en estos casos, sino dio una pequeña reprimenda:

Les expliqué a ellos lo que yo creo que es lo correcto, que el principio es que robar música es robar música. Francamente, lo correcto es lo correcto y lo erróneo es erróneo, especialmente cuando un padre está hablando con un hijo. Es muy importante definir límites sobre la responsabilidad moral. Les puedo asegurar que ellos no lo han vuelto a hacer.

Entonces ya sabes cómo evitarte la mega-demanda de las disqueras: que tu papito sea el CEO... y si no lo es tal vez te lo inventas y te conviertes en el hijo bastardo de uno de ellos.

(Vía FayerWayer)