El 3 de noviembre de 1957 los rusos lanzaron al espacio el Sputnik 2, la primera nave tripulada por un ser vivo. Dentro venía Laika, una perrita callejera que entrenaron (la verdad es que la torturaron) para estudiar sus comportamientos dentro de espacios muy pequeños y luego aplicar dichos estudios a humanos.

A mi la historia de Laika me atrae mucho pero por sobre toda las cosas me conmueve. Meses atrás escribí un largo post al respecto y hoy la recuerdo, como siempre escuchando esa canción tristísima de Mecano.