En un movimiento sorprendente, pero lógico, George W. Bush aprueba una ley con la cual Estados Unidos se reservaría el derecho de negar el acceso al espacio a países considerados "adversarios".

La excusa es la seguridad evidentemente, pero por medio de la misma ley estarían impulsando el desarrollo privado del "sector" (si se le puede llamar así al espacio infinito):

Agrega que "EEUU se opondrá al desarrollo de nuevos regímenes legales u otras restricciones que busquen prohibir o limitar el acceso o el uso de EEUU al espacio". "Posibles acuerdos sobre control de armamento u otro tipo de restricciones no deben limitar los derechos de EEUU a llevar a cabo investigaciones, pruebas y operaciones u otras actividades en el espacio en beneficio del país", insiste.

Próximo paso: negarle el acceso al oxígeno a países que Estados Unidos considere peligrosos.