El pasado 23 de agosto Starbucks envió un email a algunos de sus empleados en Atlanta y socios estratégicos invitándolos a tomarse un café gratuito, en dicho correo explicaban que podían reenviarlo a algunos de sus amigos y familiares para que también asistan.

Pero el boca a boca en internet no es igual a la vida real. Mientras que llamar o contactar a más de 10 personas ya no vale la pena por un simple café gratis, en internet toma no más de 30 segundos el seleccionar a toda tu libreta de direcciones (donde pueden haber 100, 1,000 o 10,000 correos electrónicos) e invitarlos; pues justamente eso pasó y el infame correo circuló por todo Estados Unidos y Starbucks se vio en la necesidad de cancelar la promoción.

Lo irónico es que a muchas, muchas empresas les encantaría que les suceda algo así.