Niños, cuando sean grandes nunca, nunca, nunca, nunca maten a sus hijos por desconectarles la consola, es malo y pueden ir a la carcel:

La niña golpeó los cables sin querer y dejó el aparato sin corriente. El padre, enfadado, asestó dos golpes en la cabeza de la pequeña. La lanzó a una silla, donde quedó inmóvil. Al ver que no respiraba, él mismo avisó a los servicios de emergencia. La llevaron al hospital pero no consiguió sobrevivir a las heridas. Spellman ha sido acusado de asesinato, de poner el peligro el bienestar de un menor y de posesión de un instrumento para el crimen.

Lo malo es que ahora dirán que los videojuegos incitan la violencia ...y todo eso; una pena.

(Vía Ecetia)