El País reporta que un vuelo desde Málaga a Manchester se atrasó más de tres horas debido a que varias familias que viajaban se negaron a subir al avión si no eran desalojados dos pasajeros que (para desgracia de ellos) tenían rasgos paquistaníes.

El piloto en toda una demostración de poca profesionalismo pidió a estas dos personas que se salgan del avión, llamó a un suboficial de la Guardia Civil, los bajaron para luego interrogarlos "durante varias horas" según la aerolínea Monarch, aunque un portavoz del instituto dice que esto es falso.

Estas dos personas que son británicas pero de origen árabe salieron al dia siguiente a Manchester en otra aerolínea.

Una más de las consecuencias de la cultura del miedo.